´´POEMAS DE EROS"
Por: Janeth Celis
Este deseo in crescendo
por el suave licor
mi cuerpo se abre como
flor
que ofrece olores de natura
y hembra en celo
a distancia se podría
rastrear el olor de mi deseo
deshoja los pétalos
no tengas piedad
del desnudo tallo.
Luna de mi vientre
La noche está plena de luna
plena en mi vientre
se abre al deseo palpitante
busca los labios
busca los dientes
llena
palpita la luna
de mi vientre
quiere rozar con su redondez
en climax
el majestuoso árbol
de tu bosque
Mujer pasión
Mujer pasión
mujer piel
mujer recipiente sin fondo
de amores derramados
el tuyo es un verdadero
hoyo negro
Te trago
Te bebo
te aspiro hasta la última
gota de deseo
luego siembro tu semilla
Cómo recibir el año
Hoy están alborotadas las mujeres
preparan sahumerios
baños para la buena suerte
para despertar deseos
hoy termina el año
Me toca el turno
del baño de yerbas
agua de canela, manzana
hierbabuena
albahaca y toronjil
Me encierro en el baño
para que nadie me vea
corre por mi cuerpo
el suave líquido
de aromas delicados
olvido las palabras que debía
rezar
y empiezo mi propio conjuro:
lavo mis hombros y mi pecho
para que tu boca quiera
saborear siempre
mis frutos pequeños y redondos
pero con sabor a melocotón
o fresas o duraznos
según las estaciones de
mis huertas,
lavo mi ombligo
para que se acople con tu ombligo
en danzas eróticas
cumbia, mapalé
ritmos del caribe
y termine con un suave
vallenato
con brisa de mar y arena,
lavo mi vientre
para que sea fértil para ti
y tu semilla crezca fuerte
como espigas doradas
que miren siempre al sol,
lavo mis pies para que caminen
tus pasos
tus horas y tus días
tus sueños y temores
hasta la hora en que el reloj
del tiempo se detenga,
lavo mis cabellos con olor a canela
y manzana
para que te acaricien siempre
como una enredadera fresca
que se abrace a tu cuerpo,
lavo mis labios para que no te
canses de besarlos
y morder jugosa la fruta del deseo,
lavo mi cuerpo para ti
para ser mujer y miel y abejas
mariposa aleteando en tu estómago
dulce cosquilleo en tu corazón
ternura
río inagotable de deseo.
Amor sin prisa
Voy a encender las velas
a enfriar el vino
voy a poner la mesa
a quemar incienso
voy a colocar la música que te gusta
preparé el baño con aromas
y vestí la cama con pétalos de rosas
hoy no tengo prisa
mandé el trabajo al carajo
y dejé la rutina en la calle
apagué el televisor
hoy el mundo puede caerse
no quiero deudas conversaciones
formales
quiero enloquecer embriagarme
recordar que la vida existe
cantar bailar hacernos
el amor
ver el amanecer a tu lado
murmurarnos palabras al oído
contarnos historias
abrazarnos
memorizar tu piel con mis dedos
descubrirte otra vez
Ese futuro que me angustia
hoy no existe
sólo existimos tú y yo
y la vida.
El ritual del amor
Una mirada sensual
un gesto
una ceja arqueada
sugerente un roce
la pasión suspendida en el aire
respira por los poros,
la boca se hace agua
el corazón late de prisa
una corriente nos recorre
y se concentra
donde todos los caminos
se encuentran
la cueva húmeda cálida
es capaz de tragarse una
montaña
la boca quema
la lengua explora
recorre territorios salvajes,
dulce temblor
terrible urgencia
cuerpos apurados en éxtasis
sublime,
luego al final
la boca seca
la saliva espesa
agua mineral
y esta sed por ti
que no se sacia.
Lo que no te dije
Me gustan tus brazos
me gusta tu pecho
me gustan tus piernas
firmes y pobladas
tan suaves al tacto
me gusta recorrerlas
es como deslizarme
sobre prados recién
cortados
me gusta tu olor
me gusta tu aliento
la forma en que me miras
me gusta
me gustan tus besos
y tus caricias
buscar con mi mano
tu sexo que crece
generoso huésped
que entra en mi bosque
lo explora
enciende fogatas
y luego nada en mis ríos
Me gusta tu abrazo
tu alma tu luz
tu incomprendido espíritu
y la forma en que me hacías
sentir importante
me gusta
todo de ti me gusta
todo esto que nunca te dije
y que ya no te llegará
porque no estás.
Todo de ti lo gozo
Te siento hombre
te veo hombre
mi hombre bello
te acercas a mi
me abrazas
tu piel desnuda suave
tu alma unida a la mía
el beso ardiente intenso
tu lengua caliente
electrizante con la mía
danzan,
bebo tu espíritu
bebes mi vida
nos enredamos frondosos
serpenteas por mi cuerpo
y me inoculas tu veneno
dulce veneno por el que moriría
te recorren lentos mis besos
saboreando tus manjares
gozo tus olores
me inundan me marean
te miro hombre te gozo hombre
mi hombre bello
hombre y mujer unidos desde siempre,
espíritus ardientes.
