La Mujer que Soy

LA QUE SOY

Por: Janeth Celis


“Me felicito por ser y por haber nacido,
por mis pulmones que me llevan y me traen el
aire,
porque cuando respiro siento que el mundo todo
entra
en mí
y sale con algo mío
por estos poemas que escribo y lanzo al viento
para alegría de los pájaros”.
Gioconda Belli.

LA QUE SOY

No quiero tierra entre mis ojos
ni en mi nariz
ni en mis oídos

No quiero tierra en mi ombligo
ni en mi piel
ni en mis pies

No quiero vendas que me impidan ver
no soy momia o estatua o figura de barro
no me quiebro por dentro
aunque a veces me quiebre por fuera,
siempre recojo mis pedazos
y los vuelvo a unir con el pegamento
de mi esperanza en lo que todavía
queda por vivir
en lo que todavía queda por amar

Yo soy la que vuela
aunque mis pies caminen
pesados por la tierra
yo soy la que vuela,
aunque vaya delante de mi cuerpo,
lo llevo de la mano para que no
extravíe su camino

Tampoco quiero tierra entre mi boca
quiero poder decirme
quiero poder contarme
y que tú creas lo que digo
cuando digo quién soy yo
y cuáles son mis sueños
y cuáles son mis tiempos

Añoro poder decirte mi palabra
y añoro que escuches lo
que digo

Yo soy, así de simple es,
yo soy esa que tu ves
sin ambages o apariencias
más allá de tu paciencia
de esperar a  que sea quien no soy

Esto es lo que te ofrezco
toda mi esencia
te ofrezco toda yo
te ofrezco mi mano para andar
el camino que aún nos queda
y un corazón fuerte capaz de amar,
también alguien con quien puedas conversar
en estos tiempos locos
en que pocos saben escuchar

Así de simple es,
yo te ofrezco lo que ves

Mujer que mira al cielo desde su ventana


Recordando a Benedetti

Lo mira desde su ventana
porque no se atreve a tocarlo
si pudiera ver qué hay más allá de
aquella nube
un río, una montaña, un valle
tanta soledad no es para ella
tanto mundo no recorrido
olores, texturas, sabores
calor, frío
si pudiera ser una con la tierra
si pudiera ser una con el cielo
más allá de su cuerpo
más allá de su casa
de su trabajo, de las deudas
de las agencias de viaje
de American Express y American Airlines
ciudadana del mundo
con derecho a verlo y conocerlo todo
sin pasaporte sin fronteras
caminando en autopistas reales
y no en las autopistas de la información
viviendo experiencias reales
y no Travel Chanel, Peoples And Arts
su propia aventura
si pudiera romper las cadenas…


Mujer que quiere creer

Mírala
parece orando
cierra sus ojos y frunce el sueño
deja escapar una lágrima de preocupación
¿acaso de tristeza?
Parece una niña que se ha perdido de sus padres
y siente el abandono
la desesperada certidumbre
de que no volverá a verlos

Esta allí
sentada en el banco del parque
sin determinar el paso del tiempo
ni a las personas que cruzan
por su lado

Esta allí sin sentir el frío
ni la tarde que cae
invisible
queriendo echar raíces
como aquel árbol
que no para de mirar hace rato
tan majestuoso
a pesar de los años
el sol y la lluvia
incólume y fuerte
a pesar de los tantos
amores y desamores
que ha cobijado su sombra
sin guardar sufrimientos
ni malos          ni buenos recuerdos
en su corazón de corteza

Está allí           simplemente
sentada en el banco del parque
ausente
aislada del mundo
silente bajo la llovizna
aspirando en el aire
la leve humedad y la brizna
                        llena sus pulmones
                        embriaga su mente
                        sonríe
sintiendo correr por su rostro
las suaves gotas de lluvia
las gotas de vida


Está allí           simplemente
sentada en el banco del parque
queriendo creer nuevamente.

Mujer fenix


Llorar en silencio
apretar los dientes para mitigar el dolor
sentir las lágrimas tibias
anegar la mirada,
cobijarse con la oscura
complicidad de la noche
para ahogar un suspiro que
apenas se nota

La tristeza tiene un sabor pastoso
de saliva espesa
me degusto en mi tristeza
no sabe bien
pero cómo libera el dolor,
esa sensación suspendida
que no tiene principio ni fin
y en cambio,
agota la mente y el cuerpo
como si fuera una fiebre
de 40 grados

Delirante cansancio
amaneceres grises
tardes sin luz
noches sin luna
mirada perdida en horizontes de ensueño
como pesan los pies sin pasos que dar
mi alma se quedó en la última esquina
que crucé,
insolidaria como siempre,
no quiso continuar el camino conmigo
y se dio vacaciones la maldita,
dijo necesitar mar y viento
para airear la tristeza
y tener energías con que rescatarme

Pobre inocente tristeza la mía
la revolqué en el fango
sostuvimos una batalla
de tirarse el cabello
y enlodé su dulce luz
                                   perrateándola con la melancolía,
                                   luego la abandoné a su suerte  
y ya con su aspecto demacrado
no tuvo más remedio que venderse
en un bar barato
para poder sobrevivir

Al menos mi tristeza tiene valor
ese valor que yo no tengo
ese valor que ya no encuentro
y que extravié
                        ¿en qué calle oscura?
fue hace tanto
ya no recuerdo

Sólo me resta recorrer otra vez
mis pasos
encontrar el punto exacto en donde me
reí de mis sueños
porque querían volar sin alas
porque creían poder hacerlo
y yo aposté a que era un imposible,
quebré sus frágiles ilusiones
cuando apenas eran oruga
sentí temor de la efímera existencia
de mi bella mariposa de sueños
sentí temor de que no durara nada
y en cambio,
                        le di la muerte

Me colé en el vuelo de un águila
que iba de paso
pero no aguanté la presión
                                               y me estrellé
ella continuó su camino

Ahora he descubierto que para llegar
a volar como águila
se debe ser antes una mariposa
y nacer y morir y volver a nacer
con cada triunfo y con cada desengaño
entender la esencia efímera de cada momento
y aún así disfrutarlo

Ahora he descubierto
que para aprender a volar como águila
siquiera como una pequeña mariposa
se debe ser antes una oruga.

Mujer nudos de roca en su cuello


Entre la leve brisa de los campos
con olor a frutas, café, plátanos
con olor a viento fresco
a novios          a orquídeas
el tiempo pasa lento
se deleita observando a las hormiguitas
llevar su pesada carga
migas de pan, hojas y granos de arroz
el silencio es un zumbido en los oídos
de abejas y de grillos,
entre tanta calma unida a la tierra
entre tanta paz sin palabras
mis temores oscuros se deslizan
como hilos delgados de agua
dulce entre los dedos
adquieren claridad de sol
tonalidades de verde a las
5:30 de la tarde
sobre colchas de retazos de cultivo,
inmensidad, infinito
todo cabe bajo el cielo
ríos, montañas, mares
animales y hombres bestia
que gran globo de oxígeno
hay aire para todos,
territorios marcados en la imaginación
yo también soy una hormiga
bajo el cielo
yo también llevo una carga pesada
más no igual de digna
llevo apariencias, deseos
competencias y delirios
llevo estrés y nudos de roca en
mi cuello
peñascos de cordillera sobre mis hombros
abismos en mis sueños
mármol frío en mi columna
zapatos de plomo en mis pies

Brisa suave de mis campos
oxigena mis pulmones
grises de tanto llanto
sol tenue de los campos
tuesta mi piel como al café o
al cacao
prepárame para la molienda de
la vida
haz de mi alma un festival permanente
de adoración al cielo y a la tierra
un carnaval de rojos
naranjas, verdes
de azules y violetas
lluvia fresca de mis campos
hazme barro, abono fértil
donde crezcan mis semillas.

Mujer dueña de su cuerpo


Mi muy cuerpo mío
mis piernas, mis pies delicados
que me llevan a todas partes
mi barriguita, nunca será plana,
abultadita, refleja que allí habitó la vida
y no ha habido dieta que corrija esto,
mis teticas, no son como melones
apenas manzanas o peras, pero saben a fruta
mi vagina, selva tropical húmeda que se mueve
al ritmo de la cumbia o el mapalé cuando hago el amor
mis manos que acarician a mi hijo, su cabeza, todo
su cuerpecito
mis labios que pronuncian mis palabras, mis ideas,
quien soy yo o creo ser cada tanto…ah! y saben besar.
mis ojos que me muestran los colores
y me guían para no caerme
mis oídos, cantos de pájaros, lluvia, olas estrellándose contra
las rocas, música y el susurro de las palabras te amo
mi nariz, adora los aromas de la buena cocina
y el olor de los que amo
mi piel toda, desde la punta del dedo gordo del pie
hasta la cabeza vibra con el viento y las manos que la acarician
descubriendo sus secretos.
Mi muy cuerpo mío, cuánta vida todavía.


Yo soy otra
Yo soy otra
no la de antes
no la de: no te disgustes conmigo
(manipulación del otro)
no la de: ¿por qué las cosas tienen que
pasar?
o ¿qué voy a hacer ahora?
Yo soy otra
y ser otra me reivindica con la vida
me fortalece     me llena de ganas
Yo soy otra         y lo celebro
Yo soy otra        
no la temerosa
la que tiene miedo de hablar
de expresar lo que siente o lo que quiere          
Yo soy otra
¿por qué no serlo?
Si el tiempo fluye por mis manos
ese tiempo que sólo Dios sabe cuánto viviré    
Yo soy otra
atrás quedaron las otras
las que me ataron           las que me encadenaron
a ser quien no quería
Yo soy otra
y serlo me costó toda la vida
Yo soy otra
 Y ¿sabes qué?
no quiero ser otra           otra vez