POEMAS DE AMOR Y SOLEDAD
Por: Janeth Celis
“Ahora podés
venir a reclamarte
penetrar en tu noche
de alegre angustia
reconocer tu tibio
corazón sin excusas
los cuadros
las paredes
saberte aquí”.
Mario Benedetti.
Saber que estas
Hoy tuve un sueño
tú y yo abrazados en el
silencio
mirando el horizonte perderse
en ese lugar que no sé nombrar
siento tu respiración tranquila
sobre mi oído
adivino tu mirada fija
en un punto que no existe
un espacio en donde tus sueños
y los míos
son por fin los mismos y uno sólo
saber que estas
saber que estoy
sólo eso
nada más que eso.Amor ausente
Estoy besando tu rostro
en la distancia
cómo duele
imaginar besar tus labios
tus mejillas
sabiéndote ausente
Ausente de mi piel
de mi calor
de mis caricias
más no ausente de mi alma
Estás tan dentro mío
llenaste tanto espacio
mi cuerpo es ahora
un cuarto vacío
que reclama vengas a
habitarlo
Estás tan dentro mío
trajiste tanta luz
mi alma en la penumbra
de tu ausencia no se
conforma
Me siento la mitad de algo
sin ti
un ser incompleto
un cuerpo sin su cuerpo
un sombra sin su forma
una vida vivida a medias
Estoy besando tu rostro
en la distancia
cómo duele amor mío
saberte ausente.
Me enamoré de tu tristeza
Me enamoré de la tristeza
de tus ojos
quisiera besar tu tristeza
arrullarla en mis brazos
dormitarla sobre mi vientre cálido
hasta que se calme
y despierte llena de luz
pequeña dulce tristeza
de tus ojos transparentes
tu alma se asomaba
para que la consolara
vi tus pensamientos
desfilar desorientados
tu corazón lleno de congoja
temblaba de frío y soledad
y te abracé fuerte para que me
sintieras
Pequeña dulce tristeza
la de tus pasos sin camino
yo quiero ser tu norte
tu destino
tu presente tu futuro
deja que te preste mis alas
para que tus sueños heridos
vuelen
deja que te consuele
y con una caricia descongele
tu pasión
Amor mío
presente en mis recuerdos
navega seguro sobre mis aguas
tranquilas
no temas ahogarte
yo estaré al principio al final
estaré sólo para amarte.
Amo mi soledad, pero no me la devuelvas
Hoy te voy a hablar de la soledad
ese tiempo dulce y delicioso
en el que cierras los ojos
y retienes en la mente
la imagen del atardecer
apagándose en el mar
mientras escuchas el ruido
suave de las olas
que llegan a acariciar tus pies
Hoy te voy a hablar de la soledad
ese tiempo trágico y oscuro
que se hace eterno para dar
paso a los temores
y tratas de matar
recorriendo el estrecho apartamento
una y otra vez
contando los pasos que hay
de tu cuarto a la salita
en donde vuelves a limpiar
los objetos relucientes
hasta que te detienes irremediablemente
en el retrato de aquel amor
que apenas ayer fue tuyo
y recuerdas que ya no estará más
Hoy te voy a hablar de la soledad
ese tiempo reflexivo y necesario
en el cual te reconcilias con tu alma
evocando con una sonrisa
todos los momentos vividos y felices
y comienzas a planear el ritmo
de tu nave
llena de sueños y proyectos
y te formas una historia
en la cual triunfas
logras todo viajas, amas
hasta que alguien toca a tu puerta
y escondes en tu ruborizado
corazón
ese breve y profundo momento
de soledad
Hoy te voy a hablar de la soledad
en especial de mi impenetrable
y despreocupada soledad
ese tiempo en el que no hay tiempo
para nadie
que no sea uno mismo
para el trabajo, los amigos,
el estudio,
hasta que llegaste tú
abriendo puertas y ventanas
y llenaste mi espacio
de caricias y de besos
de tu voz y de tus versos
de abrazos cálidos y fuertes
expiando ésta
mi desolada soledad
que ya no quiero
por favor no me la devuelvas.
Dos extraños que se extrañan
Y ahí estábamos los dos
frente a frente
como dos extraños que se extrañan
sin palabras
sin la alegría desbordada del amor
con la nostalgia en la mirada
de los buenos tiempos
sin el abrazo
sin el beso
sin el te amo
y yo también
sin los dedos entrelazados
en sublime comunión
sin certeza del futuro
o del presente
con un saco cargado de
recuerdos que palpitan
nos sentamos a hablar,
frente a frente
el silencio sobra
las palabras sobran
la distancia sobra
y este beso mío que se muere
por hacerse agua en tu boca.
El beso
Tu boca succionó la mía
con la fuerza reprimida del amor
en una desbordada danza
de labios que se muerden
de lenguas que se exploran
de dientes que se chocan,
con la pasión que da la ausencia
tu alma succionó la mía.
El juego de la mente
Veo tu rostro en otros rostros
el perfil
la contextura de tu cuerpo
las patillas
una ceja arqueada
la forma de vestir
te veo en todas partes
cierro los ojos
para aclarar la imagen
y darme cuenta que no eres tú
pero cuánto quisiera que lo fueras
A veces
otro hombre me parece atractivo
y luego me doy cuenta
que tiene alguno
de tus rasgos
te quisiera conmigo siempre
para no tener que imaginarte
en otros rostros
dulce jugada de mi mente
que no deja de pensarte
salta mi corazón
corro a tus brazos
pero no eres tú
pero no eres tú.
La falta que me haces
Eres mi oxigeno
la brisa de mar que llena
mis pulmones
con historias de amor
de otros puertos,
de gemidos de amores
de un día
Pero cuando no estás
respiro el aire enrarecido
de una casa no habitada
olores a humedad y a madera
enmohecida
polvo que se cuela
por todos los rincones
de mi alma
hasta volverme un objeto viejo
inerme, deslustrado
ventanas cerradas
al día y a la noche,
a la vida que pasa
mientras en algún cuarto
de hotel
la pasión le hace el amor a la lujuria
la penetra con fluidos de vida
que rejuvenecen la piel
mejor que cualquier crema
contra las arrugas
Necesito respirarte de nuevo
respirarte cada día
necesito que abras mis ventanas
mis cortinas
para que entre tu aire
y oxigene mi casa enmohecida
que barras la rutina
que me habites otra vez
que hagas de mi una fiesta
hasta el amanecer.
Dolor de parto
Te amo con un amor que duele
no como un cuchillo que desgarra
el alma
sino como un parto
como una mujer que da a luz
y sabe que es la vida
naciendo una y otra vez.
No alcanzo a comprenderte
Te siento
pero no alcanzo a comprenderte
la vida me sorprende
a veces con un balde de agua fría
a veces con los tibios rayos
del sol
me grita: no intentes entenderme!
nunca entenderás,
no hay explicaciones,
no hay razones,
no hay motivos,
todo se derrumba cuando me sonríes
cuando eres tú
tan sencillamente tú
más allá de mis ideas
más allá de tus ideas.
De la esposa al esposo
No te conocía
o creía conocerte
o sólo conocía una pequeña
parte de ti
aún así me aventuré en tu vida
entré como una tempestad
que estremece el barco
y ahora es la calma
no pedí permiso
a la oscura noche de mi vida
y ahora es el día
conocía tu imagen
de dios del amor
tus detalles, tus sorpresas
hechas de magia y de palabras
tan precisas
frases tan deliciosamente cortas
que apuntaban al centro
de mi corazón
como dardos certeros,
tu sonrisa electrizante
subiendo el voltaje
de mi pasión
Hombre y dios
basta que me señales para ser,
para existir
ahora todo es igual y nada es lo mismo
rosas, vino, poesía
ahora compartimos la vida juntos,
todo es igual y nada es lo mismo
hemos añadido dulces desesperaciones
preocupaciones, cuentas por
pagar
y un maravilloso hijo
hemos añadido
tu verdadero carácter y el mío
es un nuevo encuentro
ya no casual
te estoy descubriendo otra vez
estamos naciendo otra vez
ahora sí estoy empezando
a conocerte
y estoy llena de éxtasis,
de agradecimientos por mi dios
de la luz y la felicidad
y de preguntas por el hombre
poco a poco las respuestas
se irán dando
lo único cierto es que ahora
te amo más
y es un amor más solidario,
comprensivo,
que llora tus lágrimas y ríe
tus risas
amor hecho de piel
calor y fío
en ti caben todas las estaciones
nuevos caminos se abren
entre la primavera
de nuestros besos
y el invierno de las pequeñas
desesperaciones
pero a tu lado
la cotidianidad se llenará de sorpresas
y mi vida se vestirá de bellas
rosas color salmón
y algo más: sí quiero
caminar contigo.
Cuando te vas, se me va la vida contigo
Estoy llena de discursos postmodernos,
existencialistas,
que: “hay que vivir la vida con intensidad,
el presente es lo que cuenta,
el futuro aún no llega,
para qué preocuparse,
el pasado hay que dejárselo
a los muertos”
que yo tengo una vida
independiente de la tuya
así que si te vas está bien,
la vida continúa después de todo,
pero cuando dices que te vas
se me derrumba todo
mis palabras, mi discurso
perfectamente aprendido
para no sufrir
cuando dices que te vas
que te separas de mí
se me separa el alma de mi cuerpo
para irse contigo
se queda mi cuerpo desolado
sin mi alma y sin ti
sin tus besos, sin tu abrazo
sin tu cuerpo en la cama
al alcance de mi mano
sin tu olor, sin tus palabras
sin tu presencia que llena
cada espacio
sin ti, que eres el amor
que vacío más grande
qué dolor más grande, insoportable,
dónde están las palabras, dónde están
los discursos
dónde están los conceptos que me darán
consuelo,
cuando dices que te vas
ya nada cuenta
ni mi insufrible autosuficiencia
que todo lo puede
excepto vivir sin ti.
Me gusta la soledad
Para soñar y no tener que dar
explicaciones
a la gente en general
Me gusta la soledad
para estar contigo
y expresar sin inhibiciones
todo lo que siento por ti
Me gusta la soledad
para sentir y escuchar
el ritmo agitado de nuestros
corazones crecer en el silencio
y tu respiración y la mía
volverse música
que sólo pueden escuchar las
estrellas
Tengo sed de ti
pero no una sed que se calme
fácilmente
mi sed es un deseo perenne
de beber de tus labios
el licor de tu pasión
que para mí es único
y me embriaga de qué forma
Me gusta la soledad
es decir en verdad
me gusta cuando estoy
a solas contigo
y puedo creer por un instante
que el mundo
con todo su séquito de problemas
de pequeños y grandes dolores
desaparece
y sólo quedamos tú y yo
construyendo nuestro pequeñito mundo
que pintamos de palabras susurradas
al oído
y de besos y cariciasnuestro pequeñito mundo
que creamos nosotros mismos
irreverentes
como si fuéramos dioses
sólo para amarnos.
El peso del amor
No sabes cuan importante fue para mí
que vinieras
te llamé alarmada por mi bajo peso
y no sabía con certeza que necesitara
tanto tu presencia
no únicamente tu presencia física
sino tu presencia
tu presencia en mi vacío
tu presencia en mi cuerpo inhabitado
Que sed de ti
que hambre,
te bebí
saboreé tus besos
y degusté tu abrazo cálido
con cuanto apetito recibí
tu preocupación por mí
tu afán por encontrarme,
una vez que regresaste a tu trabajo
me pesé de nuevo en la balanza
que para esa altura ya marcaba
tres kilos más,
los tres kilos de amor que me faltaban.
Luis Alejandro: mi amor hecho vida
Al principio era el verso
y el verso se hizo carne.
1
Requetesí dijo la doctora
requetesí un balde de agua fría
requetesí la vida
2
Eres el amor hecho piel
ojos, pestañas y suspiros
nariz y boca dibujada con sonrisas
de ternura
3
Me necesitas tanto
te necesito tanto
tu pequeñita mano
apenas abarca
la medida de mi dedo
y también abarca
la medida de mi corazón.
4
En la penumbra de la noche
te busco
tus ojos entreabiertos,
inquietos: ¿qué sueños de leche
abrigarán tus temores?
5
Tú sonrisa es la inocencia pura
cuando me sonríes
la noche se vuelve día
cobra sentido mi vida
breve instante de eternidad
sublime
6
Eres lo que más amo
estoy unida a ti
más allá de todo
más allá de las fronteras
de mi humanidad
y de mis egoísmos
cotidianos
7
Con qué placer te pegas
al pecho
ya lames mi pezón
como un amante experto
tus pequeños ojos se desorbitan
de éxtasis,
agarras y sueltas y vuelves a agarrar
adivinando el deleite
del juego del amor,
tus deditos en la redondez
de mi seno
toman posesión de ese
globo de leche que es
tu mundo,
todavía no piensas,
gracias a Dios aún no
sabes lo que es eso,
sólo te entregas al infinito
placer del alimento
de la vida
muchos hombres
deberían aprender.
